Thursday, July 17, 2008

ORBIS TERRA RUM (El Círculo de la Tierra)

Comienza de “De Architectura” con estas palabras del autor dedicadas a Augusto:
“Cum divina tua mens et numen, imperator Caesar, imperio potiretur orbis terrarum” …L.I-Prefacio

“Cuando tu voluntad y tu inteligencia divinas, César Emperador, te hicieron dueño del imperio del “Círculo de la Tierra”

La referencia directa en “De Architectura” al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo, nominando a este como “Orbis Terrarum”, nos permite comprender mejor quién fue el verdadero autor del texto y cual fue su inspiración.

Orbis significa en latín círculo, rueda. Se utiliza la palabra Orbis cuando se hace referencia a un mundo plano y redondo como una rueda, es el “Orbis Terrarum” el mapa geográfico monumental que Agrippa realizó en Roma en el mismo momento en que se escribía “De Architectura”.


ORBIS TERRARUM
SIGLO I a.C.
(Reconstrucción)
AUTOR: Marcus Vipsanius Agrippa

El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto a Marco Agrippa aproximadamente en el año 27 a.C. Existen dudas del momento de su terminación, hay historiadores que opinan que fue terminado en el año 20 a.C. y quienes aseguran que fue el propio Augusto quien lo finaliza tras la muerte de Agrippa en el año 12 a.C.

Aunque las copias del mapa de Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio “el viejo”.

El mapa fue erigido por orden de Augusto en Roma en la pared de un pórtico realizado por Agrippa y que se extendió a lo largo del lado este del vía Lata (actual vía del Corso) en el Campo de Marte. Este pórtico, del que se han encontrado fragmentos cerca de la vía del Tritón, se denominó “Porticus Vipsania”. El edificio al que pertenecía fue erigido en honor de la hermana de Agrippa, Vipsania Polla.

Los historiadores desconocen a ciencia cierta si el mapa fue pintado en la pared del pórtico o grabado en piedra y colocado sobre éste. Existen varias teorías sobre si realmente era circular o rectangular y si en su parte superior figuraba la orientación norte o sur. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.

Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.

El autor de “De Architectura” describe en el Libro VII los ríos que surcan el “Orbis Terrarum”. Siguiendo el texto podemos ver una descripción detallada de la reconstrucción que hasta nuestros días ha llegado del mapa de Agrippa. Coincide descripción y cartografía.

“Las cabeceras de los ríos pueden servirnos de prueba sobre lo que acabamos de describir; según los mapas y el testimonio de las descripciones que han plasmado los escritores, en todo el “círculo de la tierra” la inmensa mayoría de los ríos y los más caudalosos tienen sus cabeceras en el norte. En la India, el Ganges y el Indo nacen y descienden desde el Cáucaso; en Siria, el Tigris y el Eufrates; en Asia, en el Ponto el Nieper, el Bug y el Tanais (Don); en la Cólquida, el Faso; en Galia, el Ródano; en la Galia Céltica, el Rin; en el lado más próximo de los Alpes, el Timavo y el Po; en Italia el Tíber; en Maurusia, que nosotros denominamos Mauritania, el río Dyris, que desciende desde el monte Atlas, tiene su nacimiento en la región septentrional, discurre a través de regiones septentrionales, hasta desembocar en el lago Eptabolo, donde cambia de denominación y se llama Agger; desde el lago Eptabolo atraviesa montes desérticos bajo tierra, aflora a lo largo de las regiones meridionales y va a parar en unas zonas lacustres llamadas genéricamente “Marjales”, rodeando el territorio Meroe, que es el reino de la Etiopía Meridional; desde estas zonas lacustres, después de formar con sus meandros los ríos Astansobas, Astoboa y otros muchos, a través de las montañas llega a la catarata; desde aquí se precipita atravesando regiones septentrionales entre Elefantina, Síene y las llanuras de Tebas y penetra en Egipto, donde se denomina Nilo.

Está suficientemente constatado que la cabecera del Nilo discurre desde Mauritania, pues desde el otro lado del Atlas discurren igualmente otros ríos que desembocan en el océano Occidental, donde nacen y viven ichneumonos, cocodrilos y otras especies de animales salvajes y de peces, excepto hipopótamos.

En conclusión, se puede observar en los mapas o descripciones del “círculo de la tierra” que todos los ríos caudalosos tienen sus fuentes o manantiales en el septentrión y que las llanuras de Africa, como ocupan la parte meridional castigada por el curso del sol, poseen en su subsuelo aguas profundamente ocultas, no afloran manantiales y las corrientes de agua son muy escasas; de todo ello se induce que los manantiales más caudalosos son los que brotan en el norte y en el noreste, salvo que en su curso encuentren parajes neos en azufre, alumbre o bituminosos; en este supuesto, sus aguas sufren un profundo cambio pues, sean calientes o frías sus fuentes, de hecho discurren con un olor y con un sabor francamente molestos.” L.VIII-C.II

El mapa de Agrippa presenta el Mundo de manera diferente al que en ese momento se presentaba en el mundo clásico, frente a claridad de los mapas griegos del momento y su interés por la geografía matemática, con su sistema de latitudes y de longitudes, sus medidas astronómicas, y sus problemas de proyecciones, Agrippa realizó un mapa con un alto valor simbólico que se utilizará para propósitos políticos y religiosos y que como antecedente directo se basaba en el realizado por Anaximandro cinco siglos antes.

Anaximadro fue el primero en trazar el perímetro de la tierra y el mar. Agatémero y Estrabón informan que Anaximandro dibujó un mapa de la tierra habitada, que fue perfeccionado posteriormente por Hecateo de Mileto, su mapa-mundi es un diseño circular, en el que las regiones conocidas (Asia y Europa) formaban segmentos aproximadamente iguales y todo ello rodeado por el Océano.

MAPA DE HECATEO - SIGLO V a.C.

Ver:
CARTOGRAFIA ANTIGUA

Augusto tenía un gran interés en patrocinar el nuevo mapa del mundo. El emperador deseaba presentar en Roma y en las colonias la imagen del nuevo mundo obtenido como resultado de su buen gobierno. El reestablecimiento de la paz después de las guerras civiles, la representación de una nueva imagen de Roma y la de su figura como el príncipe de un gran imperio. La paz conseguida en los territorios le permitió la consecución de estos objetivos y perfeccionar la tarea iniciada por Julio César.

El mapa del Mundo se convirtió en una herramienta útil en la propaganda de la Roma imperial. Agrippa fue el más indicado para la realización de la tarea, sus conocimientos de geografía y gnomónica, así como de arquitectura y astronomía le indicaban como la mejor opción para su ejecución en los años en que se decidió el proyecto. Agrippa contaba con la total confianza de Augusto, no solo en el aspecto militar y de gobierno, sino en las propuestas de carácter técnico.

Mucho se ha discutido desde entonces sobre el resultado del trabajo realizado por Marco Agrippa. Plinio “el viejo”, historiador y geógrafo del siglo I d.C., ochenta años después de la ejecución del mapa, se pregunta, entre otras cuestiones, como un avezado técnico como Agrippa pudo cometer tan grandes equivocaciones de apreciación y representación en el mapa del mundo, y describir con tan importantes errores en la medida regiones como la Bética y otras, y exponerlas ante toda Roma en el Campo de Marte, y por encima de todo ello, como Augusto lo permitió y favoreció.

ORBIS TERRARUM ORIENTACIÓN N.-S.

Agrippa y Augusto tenían una voluntad muy diferente a la que Plinio intento descifrar años más tarde. El Mapa del Mundo de Agrippa es una representación simbólica del “Nuevo Mundo” construido por Augusto, no es un mapa técnico basado en coordenadas matemáticas, el documento se basa en otras consideraciones de carácter simbólico-religioso, y solo puede ser entendido desde esta perspectiva. El mapa de Agrippa solo es comprensible desde la antigua tradición que desde Egipto presentaba al mundo como un lugar de transición con el más allá.

Augusto y Agrippa conocedores de la tradición de los todos los pueblos antiguos proponen una representación del Mundo de acuerdo a parámetros propios de los augures etruscos, donde la Tierra se representa a imagen y semejanza del Cosmos, la Tierra prototípica, celeste e ideal; la Tierra de abajo se estructura a imagen y semejanza de la de arriba.

Por ello Agrippa, como Augur y conocedor de los ritos sagrados antiguos, debe trazar la “nueva cosmogonía” sobre su mapa y en él las direcciones de los ejes principales del Cosmos: el “Cardo” y el “Decumanus” acordes con el curso del sol. Cardo quiere decir “eje”, es decir, línea en torno a la cual gira el sol, de Norte a Sur, y Decumanus debe su nombre, según algunos tratadistas antiguos, a la contracción de duodecimanus, la línea de las doce horas entre la salida y la puesta del sol, es decir de Este a Oeste.

El rito realizado por Agrippa debe establecer primero el trazado de un círculo entorno al “Centro del Mundo” este centro queda situado en el mapa de la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días al oeste de la isla de Chipre muy próximo a las costas de la península de Anatolia, un lugar muy cercano a la ciudad de Efeso, donde se encontraba el templo de Artemisa. Las dimensiones de la reproducción no permite acotar de manera exacta el lugar y la fiabilidad de los interpretes puede ofrecer algún pequeño error.

Una vez determinado el “Centro” Agrippa trazó el Cardo, el eje Norte a Sur, el eje del mundo, que para los egipcios era el propio rió Nilo, que delimitaba las regiones del Este-Oeste. Y así queda establecido por su autor en el trazado del mapa, el Cardo coincide con el curso del río sagrado. Esta apreciación hace pensar que originalmente el mapa se exponía con la orientación Sur hacía arriba, de manera que el fluir del río Nilo, al igual que en la cosmogonía egipcia, era en dirección de arriba hacía abajo. (Para mejor comprensión de acuerdo con los cánones actuales los mapas del estudio se presentan con la orientación Sur hacía abajo).

Agrippa de manera simultanea realiza el trazado acorde con el curso del sol y de manera perpendicular al eje Norte-Sur, el trazado del Decumanus, la línea que une la salida y la puesta del sol y que en la representación del Orbis Terrarum une el Centro del Mundo con la ciudad de Roma.

LA COSMOGONIA DE AGRIPPA

Es de suma importancia comprobar que la primera finalidad del Orbis Terrarum es establecer de manera evidente para todos los ciudadanos del imperio el carácter sagrado de Roma. Su posición sobre la línea del Decumanus y de manera equidistante entre el Centro y el perímetro del Círculo de la Tierra, confieren a Roma, y gracias a las conquistas de Augusto, una nueva centralidad. Es Roma el nuevo centro y por ello por su posición en el mapa podemos trazar un nuevo Eje o Cardo que permita explicar su posición en el Occidente del Cosmos.

Si el Nilo era el eje del Cosmos en la antigüedad y Efeso su Centro, desde el principado de Augusto, Roma es el nuevo Centro del Mundo de Occidente. Esta conquista del emperador es la que el Orbis Terrarum muestra, la Cosmogonía que explica el nuevo mundo romano a los ciudadanos del imperio. No olvidemos que el encargo fue pensado para ser expuesto de manera pública ante los ciudadanos de todo el mundo romano, y que es también en este momento cuando Augusto dispone la erección de una piedra miliar dorada (miliarium aureum) como símbolo de que Roma es el Nuevo Centro del Mundo.

MILIARIUM AUREUM DE AUGUSTO EN ROMA

La consecución del “Nuevo Centro” que es fijado en la ciudad de Roma, permite a Agrippa trazar un nuevo círculo sagrado que contiene en su interior los territorios que Roma gobierna, el trazado de este nuevo círculo determina que Roma es el Centro, Efeso la puerta de oriente del mundo romano y el Noroeste de Hispania, en el Finis Terrae, la puerta de occidente.

EL NUEVO CENTRO DEL MUNDO

Deben entenderse ambas iniciativas: la de la realización del mapa y su exposición pública, y su simultanea de la construcción del “miliarium aureum”, como pertenecientes a una misma política emanada directamente de Augusto.

Nos dice el autor de “De Architectura” en el Libro VI reafirmando esta idea:
“En efecto, la distribución natural del mundo ha objetivado que todas las naciones se diferencian por su propio carácter particular y personal; el pueblo romano ocupa el espacio intermedio de todo el orbe y de las regiones situadas en el centro del mundo…. La mente divina ubicó la capital del pueblo romano en una región excelente y templada, para que se adueñara de todo el “Orbis Terrarum”. L.VI-C.I

“Ita divina mens civitatem populi Romani egregia temperataque regione conlocavit, uti orbis terrarum imperii potiretur.

Es la conjunción de ambos trabajos en el tiempo y la lectura del texto de “De Architectura” sobre el mapa “Orbis Terrarum” una de las evidencias más poderosas que me permite pensar que Marco Agrippa es el autor de los dos empresas y de forma simultanea, aproximadamente en el año 27 a.C..

Es este momento el del anuncio de una nueva cosmogonía para el imperio que anticipa nuevas empresas para los territorios conquistados en Hispania.

Es el N.O. de Hispania, en la Callaecia, donde se sitúa el fin del Mundo, donde el Sol se dirige cada día desde el Este para descansar y donde en el futuro Augusto fundará la ciudad sagrada de Lucus Augusti. No debemos olvidar que el Finis Terrae se encontraba en el que será el convento Lucense, la tierra señalada por el Orbis Terrarum de Agrippa como el “Extremo Occidente”.

La paz en esos territorios tardó más tiempo de lo previsto por el emperador, pero al final, y gracias a la intervención del propio Agrippa y antes de que la muerte le sorprendiera, se dieron los pasos necesarios para la fundación de la ciudad que “cerraba” el circulo dibujado por él años antes. Lucus Augusti fue fundada por Paulo Fabio Máximo, legado de Augusto, a las orillas del río Miño, sobre el decumanus solar.

Por último mostrar que, aunque como Plinio “el viejo” dictaminó, el mapa que Agrippa presenta muchas inexactitudes desde un análisis geográfico, ya que este aspecto no era el que preocupaba a su autor, si existe una interesante prueba del trabajo presentado que es necesario mostrar.

Si en un mapa actual del Mediterráneo, sobre lo que fueron los dominios de Roma en época de Augusto, trazamos una línea que una la antigua ciudad de Efeso con Lucus Augusti, en el Finis Terrae del N.O. de Hispania, en la Callaecia, esa línea así dibujada pasará por la ciudad de Roma rememorando el decumanus trazado por Agrippa en su Orbis Terrarum.

LA LINEA DEL DECUMANUS DE AGRIPPA SOBRE EL IMPERIO DE AUGUSTO

Posted by marcas_c in 08:53:48 | Permalink | No Comments »

El sello de Au gusto en la Cruz de los Angeles

En la catedral de Oviedo se conserva una joya de origen romano y de desconocido significado


La Cruz de los Angeles

La Cruz de los Angeles, de origen medieval, conserva en su reverso parte de un tesoro de origen romano que seguramente se encontraba en la Gallaecia en la época alto imperial y que de acuerdo con el dibujo que presenta perteneció al emperador Octavio Augusto.
La Cruz de los Angeles, ordenada realizar por Alfonso II, además guarda un simbolismo secreto que es reflejo del momento histórico en que fue engarzada.

Según D. Victorino Gutiérrez Martínez del Dpto. de Geografía e historia de la Universidad de Oviedo, “la Cruz de los Ángeles es una típica pieza de orfebrería altomedieval pues es una cruz de madera que va forrada con una delgada lámina de oro que se fija a aquella con pequeños clavos de oro y se decora con filigrana y pedrería policroma. Entre la pedrería se encuentra un camafeo y siete entalles de época imperial romana.” (1)


El sello del emperador en el reverso de la Cruz de los Angeles
Fotografía ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)

La pieza más destacada del tesoro es un sello que ha sido un enigma en la historia del Principado de Asturias, y que con toda probabilidad perteneció al emperador Octavio Augusto, utilizándose para la firma de documentos imperiales en el N.O. peninsular, en los territorios que en época del emperador recibían el nombre de Gallaecia y Asturica.


El sello del emperador Augusto
Fotografia ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)

Acompañan al sello imperial otras joyas que se relacionan también directamente con el emperador: Una representa a Eneas saliendo por una puerta de la muralla de Troya llevando a su padre viejo e impedido sobre el hombro y a su hijo pequeño Ascanio de la mano. Es en este momento cuando el príncipe Eneas se lleva el tesoro de la ciudad de Troya, “el Paladio”.(1)

Y otra representa a la diosa Roma, sedente, con casco, escudo y lanza que recibe una laurea que le ofrece una Victoria colocada sobre una columna.(1)


Joya de la Diosa-Roma
Fotografía ©Victorino Gutiérrez Martínez (1)

Tanto la figura del príncipe Eneas, como la de la diosa Roma son representaciones simbólicas que acompañaban al emperador Octavio Augusto durante su mandato.(2)
El propio Augusto se identificaba con el príncipe Eneas en la iconografía imperial.


Moneda romana de la diosa Roma, similar a la imágen de la Cruz.


Moneda romana similar a la joya asturiana.
Eneas lleva a su padre Anquises y sujeta el Paladio o tesoro, en el reverso de un denario de Julio César


Pinturas de Eneas escapando de Troya con el tesoro encontradas en Pompeya (2)

La leyenda de Eneas descrita por Virgilio en la Eneida relata como el príncipe troyano escapa de la destrucción de la ciudad y se establece en el territorio donde en el fututo sus descendientes fundan la ciudad de Roma. Augusto se hacía comparar con el príncipe troyano, en su tiempo se valoro al propio emperador como un nuevo Eneas y que su cometido sagrado era fundar una nueva Roma aeterna.
“Cuando (Augusto) el descendiente de Eneas ofrecía un sacrificio ante el Templo de Vesta, también se hacía presente el mito según el cual los Penates y el Paladio habían sido rescatados de Troya.” (2)

Las ocho joyas alto imperiales fueron ordenadas engarzar en la Cruz por el propio rey Alfonso II por su alto valor simbólico. “La cruz de los Angeles se fabricó para albergar esas piezas romanas y no por otro motivo.”(3)

El sello del emperador
La pieza principal, el sello del emperador, se encuentra engarzada en la parte superior y posterior de la cruz y cumple en su simbolismo los cánones augustales: representa el signo zodiacal de Capricornio con cola de tritón, con la esfera universal en la mano derecha y un cetro o bastón en la mano izquierda, estas imágenes simbólicas pertenecían únicamente al primer emperador de Roma, Octavio Augusto y solo fueron utilizadas por él. (2)

El Capricornio es el signo zodiacal con el que se identifica el emperador, ya que bajo su fecha fue concebido por sus padres, y su imagen le representa en la iconografía de la Roma imperial. Existen varias referencias sobre este aspecto:(2)

Augusto cobró enseguida tal confianza en su destino, que publicó un horóscopo e hizo acuñar una medalla de plata con la efigie de Capricornio, constelación bajo la cual había nacido. Suetonio Augusto 94.

El signo de Augusto: si bien según las fuentes el emperador nació el 22/23 de septiembre, es decir, bajo el signo de Libra, en todas las fuentes iconográficas y en los poetas el signo que aparece como propio de Augusto es Capricornio. Esta dualidad se explica generalmente porque Capricornio era el signo que presidió su concepción y además corresponde con la posición de la luna en el zodíaco (dos elementos que eran tomados en cuenta en aquella época). Domenicucci agrega otro elemento muy importante: el cometa que supuestamente llevó a César al cielo fue interpretado por el mismo Augusto como señal venturosa de su propio destino. De esta manera, casi como un nuevo nacimiento, la posición de este cometa en Capricornio (CAP 3°46′) permitía el agregado de un nuevo signo regente al tradicional de Libra. Así Capricornio es el signo de su concepción y de su “renacimiento”. Domenicucci relaciona también el horóscopo de Augusto con el que tradicionalmente se le atribuye a Rómulo y encuentra notables similitudes, algo que refuerza su vinculación política (manifestada en incontables ocasiones) y –según esta lectura– astrológica con el fundador de Roma. Astra Caesarum. Astronomía, astrología e catasterismo da Cesare a Domiziano Patrizio Domenicucci (Pisa, Edizioni ETS, 1996, 191 pp.)

Los tritones figuran acompañando a Augusto como vencedor en la batalla naval de Actium sobre Marco Antonio y Cleopatra en el año 31 a.C., es habitual que la representación del signo zodiacal del Capricornio se acompañara con una cola que pertenecía a estos animales mitológicos.(2)

La esfera universal que porta en su mano derecha representa el concepto “Oikoumene” que se refiere a la parte de la Tierra que es habitada por todos los hombres y de la que durante su época de gobierno Augusto fue el garante de la paz. En su mano izquierda porta un cetro, símbolo de gobierno propio del príncipe. Augusto es representado con ambos símbolos en repetidas ocasiones en la época alto imperial.(2)


El sello de la Cruz


Moneda de Pérgamo. El Capricornio lleva el cuerno de la abundancia enmarcado en la corona apolínea de laurel (2)


Gema que representa al Capricornio como vencedor en la batalla naval de Actium (2)


Moneda de Augusto, el Capricornio con la esfera universal y el cuerno de la abundancia


Moneda de Augusto, el Capricornio con la esfera universal y el cuerno de la abundancia


Imagen augustal con el Capricornio con cola de tritón

Es cierto que el emperador Augusto utiliza sellos durante su gobierno para autentificar sus escritos y edictos, Suetonio escribe: El sello que imprimía en las actas públicas, instrucciones y cartas fue primeramente una esfinge, después la cabeza de Alejandro Magno, y últimamente su propia efigie, grabada por Dioscórides, sirviéndose de este sello los príncipes sus sucesores. En sus cartas indicaba siempre la hora en que las escribía, fuese de día o de noche. Suetonio, Augusto 50.

Augusto hizo su testamento [...] un año y cuatro meses antes de morir. Constaba de dos codicilos, en parte escritos de su mano y, en otra, de sus libertos Polibio e Hilario. Lo guardaban en depósito las Vírgenes Vestales, junto con otros tres documentos, también con su sello. Suetonio, Augusto 101.

De los sellos de Augusto contamos con el primero de los nombrados: entre éstas la esfinge, que el emperador llevaba sobre el anillo para contraseñar los mensajes, en el primer período de su gobierno. (cat. n. 187).


Sello de Augusto con la esfinge

Existe una descripción según fue encontrado el sello de la esfinge:
“Un anillo con la esfinge, descubierto en Roma, durante unas excavaciones requeridas por los patricios florentinos Riccardi, en la zona del antiguo mausoleo de Augusto, fue trasladado a Florencia. Allí fue admirado por largo tiempo, en la colección de los Riccardi, donde lo recuerda, entre los otros, el viajador borgoñón Carlo De Brosses que realizaba un viaje de estudio en Italia durante la mitad del ‘700 “Me detendré sólo en el inmenso palacio Riccardi” - ” La galería ha sido pintada por Luca Giordano,- es la habitación principal del palacio, por causa de ciertos armarios llenos de bronces y muebles antiguos, y de un número portentoso de maravillosos camafeos y antiguas piedras grabadas, entre las cuales se encuentra el famoso sello de Augusto con la efigie de la esfinge, quizá aquel del que hablaba Suetonio. Es un legado perpetuo a esta casa, y el testador ha puesto una cláusula con la prohibición explícita de cambiarlo del sitio donde está sellado, bajo pena de diez mil escudos de limosna”… (Lettres familieres sur I’Italie, XXM (Cat. n. 188). En la mitad del siglo XIX, una donación hecha por la madre del último propietario Giovanni Fiaschi, hizo que se añadiera a las gemas de los Lorena. Era casi increíble, que el destino y la suerte hubieran conservado el anillo del primer emperador. Pero la esfinge del anillo es muy diferente, en el estilo, de aquella de las monedas ya conocidas de Augusto de las cuales difícilmente un artífice del Quinientos, aún contando con otros modelos, se habría alejado. Ya que, si bien Augusto incitase a crear nuevos modelos a los grabadores de su tiempo, prefirió usar al principio un viejo anillo de familia de edad indescifrable, que había pertenecido a su madre, con la imagen de la esfinge.” Luigi Tondo Riqueza en Movimiento.

Enigmática inscripción
La enigmática inscripción que el sello de la cruz posee y que hasta ahora se creía estaba formada por las letras FAGA/VAL (1) son una composición de la original con una ampliación posterior.


El sello de la Cruz

Analizando la inclinación que posee cada una de las letras y su posición en el sello podemos comprobar que existen dos grupos de letras realizadas en momentos diferentes. :


Detalle de la inscripción


Angulo caligráfico

Existe una diferencia de casi tres grados entre los dos grupos de letras que componen la inscripción, por lo que es posible que cada uno de los grupos fuese realizado por dos manos diferentes en momentos también diferentes.

En un sello de estas características, las letras deben de leerse al revés, para poder dejar su inscripción de manera correcta sobre el lacre del sello imperial. (Todo el sello está realizado con la técnica de vaciado).

En un sello de estas características, las letras deben de leerse al revés, para poder dejar su inscripción de manera correcta sobre el lacre del sello imperial. (Todo el sello está realizado con la técnica de vaciado).

Ejemplos de sellos con “texto especular” de época romana:

© Barbara F. McManus

La inscripción original si atendemos a la composición del texto, solo estaba formada por seis letras, tres en la parte superior y tres en la inferior y leídas después de su estampación seria ADA/IAV y su significado podría ser

“AD AUCTORITATE / IMPERATOR AUGUSTUS”
-De acuerdo con la autoridad del Emperador Augusto-

La utilidad del sello quedaba así reforzada y explicitada, recordemos que estos sellos se utilizaban, tal como Suetonio comenta en la biografía de Augusto, para autentificar sus escritos y edictos. Sin embargo, al contrario que en el sello de la esfinge, que carece de inscripción alguna y que era utilizado por el propio emperador, en el caso que nos ocupa y por el tipo de inscripción que posee, el sello era utilizado por un legado imperial en el territorio.

Mas adelante volveremos sobre la inscripción original del sello, de momento señalar que la ejecución de la letra D en un sello de estas características debe de realizarse con sumo cuidado, ya que su vaciado completo puede dejar en posición de extrema fragilidad a la letra, por ello la letra D ha sido confundida por una G durante siglos, su ejecución incompleta solo es una medida de protección.

Las dos letras restantes, una P y una H, poseen una diferente inclinación y una extraña posición. Están además realizadas para una correcta lectura en el nuevo uso del sello (como pieza dentro de la cruz) y posiblemente fueron realizadas en el momento en que Alfonso II mandó realizar la Cruz. Su significado puede ser:

“PRINCEPS HONESTISSIMUS”
-Príncipe de altísima consideración-
Y que reforzaría la consideración del dueño de la cruz. “Adefonsus Princeps”

Señalar que ambas inscripciones y sus respectivos significados concuerdan con el tratamiento que ambos personajes, Octavio Augusto y Alfonso II, recibían en vida.

La inscripción original nombra a Augusto como Emperador, algún especialista ha señalado como imposible esta solución de la trascripción, ya que bien es sabido por los estudiosos que Octavio Augusto se hacía nombrar de la manera “Imperator Caesar Augustus”, y que la solución propuesta es incompleta. Sin embargo esta singularidad permite no solo autentificar la pieza sino que también es un elemento muy valioso para determinar su posible origen.

Las monedas acuñadas en el convento lucense poseen un estilo característico y muy singular con variaciones en el motivo del reverso.
Anverso: -IMP AVG DIVI F- Busto descubierto de Augusto, mirando hacia la izquierda. Palma delante y caduceo detrás del busto.
Reverso: Siempre sin leyendas, caetra (escudo redondo de los pueblos indígenas del Norte de Hispania).(4)

La solución “Imperator Augustus” es de origen lucense, son las llamadas como “monedas de caetra” acuñadas, en el que sería el futuro convento lucense, durante las campañas de Augusto en el N.O. las que poseen como única inscripción en su anverso -IMP AVG DIVI F-, Emperador Augusto hijo del divino.

Las monedas de Lucus Augusti, son una interesante referencia que permite asociar el momento que en que la inscripción se ejecutó, además del lugar donde fue utilizada.
Con muy alta probabilidad ese lugar fue la Gallaecia, y el lugar donde posiblemente se guardaba el sello fue la capital del convento lucense, la ciudad de Lucus Augusti, el bosque sagrado de Augusto. La singular inscripción I.AV. se relaciona de manera directa con el convento lucense y la ciudad de Lucus Augusti.(5)


Moneda de Augusto en Lucus Augusti - RPC 4.

La ciudad de Lucus Augusti fue fundada por Paulo Fabio Máximo, legado augústeo, en el año 12 a.C., según quedo escrito en el monolito fundacional que se conserva en la ciudad de Lugo. (5)
En él figura la inscripción:
V.C.A.M.
CAESARI
PAVLLVS FABIVS
MAXVMVS
LEGAT CAESARIS

“V(rbis) C(onditori) A(ugusto) M(omumentum) Caesari
Paullus Fabius Maxumus Legat(us) Caesaris”

Este elemento muestra la existencia de personalidades autorizadas por el propio emperador para actuar como su legado en el territorio de la Gallaecia a finales del siglo I a.C., pero no explica, de momento, la razón por la cual el sello ha permanecido tanto tiempo en este territorio.

Tal como describe Suetonio el sello debió ser recibido por los sucesivos legados augustales en el territorio durante los siglos posteriores. No es mi intención de momento aventurar ninguna hipótesis sobre su uso específico, pero sin duda su utilización fue de especial significación.

La Cruz de los Angeles
La segunda inscripción relaciona al sello con el texto que lo rodea en el brazo superior de la cruz y que fue mandada grabar por Alfonso II. Dice la inscripción:
+ Susceptum placide maneat hoc in honore Dei offert Adefonsus humilis servus Christi.
Esta dadiva, recibida con agrado, quedóse aquí en honra de Dios. La ofrece Adefonso, humilde siervo de Jesucristo. (6)
El significado del texto refuerza la posibilidad de que la segunda inscripción sea una personalización del sello de Augusto por parte de su nuevo dueño y que fue realizada en el momento en que la pieza fue engarzada en la parte posterior de la cruz.

La histórica cruz tiene la fecha de su fabricación en la parte posterior de su brazo derecho (ERA DCCCXLVI= ERA 846), pues está fechada en la “era hispánica” utilizada hasta el final de la edad media en la península y que comienza en el año 38 a.C., momento en que Augusto se proclama emperador de toda Hispania. (1)

Fue el rey Alfonso II, quién en la edad media reunifico bajo su mandato los antiguos territorios de los conventos augustales de la Gallaecia y Asturica.
Fue Alfonso II quién mandó hacer la cruz y quién la dono a la catedral de Oviedo, con una amenazante inscripción: “quienquiera que osase quitármela de donde mi libre voluntad la donare, sea fulminado por el rayo divino”. (1)

Seguramente las ocho piezas romanas formaban parte del tesoro que desde el siglo I a.C. permaneció en la ciudad capital del N.O. de Hispania, en Lucus Augusti, la Ciudad Sagrada de Augusto fundada por Paulo Fabio Máximo, y entre ellas el sello del emperador que era utilizado por su legado para ratificar documentos imperiales.

No hace falta destacar la importancia de la existencia de este sello, legado por el propio Augusto al convento lucense. Un sello de esta categoría e importancia solo podía tener a Lucus Augusti como lugar de custodia del legado imperial.

Dicen los textos que el propio rey casto adopto la arquitectura de la catedral de Lugo para construir la de Oviedo, por lo que no sería extraño que las joyas romanas de la cruz también viajaran desde la antigua ciudad de Lucus Augusti hasta la capital asturiana.

ALFONSO II, “el casto”, 791-842, traslada su corte a Oviedo, estructura políticamente un estado consolidando nuevos territorios repoblando Galicia.
Alfonso II, al igual que el rey franco Carlomagno, sé auto proclama como el nuevo príncipe, titulo que perteneció a Augusto en la Roma imperial, y el símbolo de su autoridad se la confiere el tesoro de Augusto, su sello y sus joyas que permanecen ocultas a los ojos de los fieles cristianos en la parte posterior de la cruz de los Angeles.

Sobre la leyenda de Eneas y su tesoro en el mundo medieval el compositor Wagner relata en “El anillo de los nibelungos” como el héroe Sigfrido logra hacerse con el tesoro mágico.

Existe una leyenda medieval en la que el famoso compositor bebe para construir el libreto de su obra, esta leyenda establece que “en el origen de la humanidad, el poder, tanto espiritual como material de los primeros reyes/sacerdotes, provenía de un Tesoro, un objeto mágico que debía ser conquistado a un terrible adversario, con el más admirable de los esfuerzos y la mayor de las audacias; y, si bien, se convertiría en la herencia legítima de los descendientes de quien lo ganaba por primera vez, también debía ser reconquistado por ellos a base de un arrojo y una valentía idénticos a los de su anterior dueño. Este Tesoro parece tener su origen en el mítico Paladio que guardó a Troya de todos sus enemigos hasta que fue sustraído por Eneas. Junto con este héroe, llegó a Roma en donde ayudó a edificar un imperio que tendría su máxima expresión en César (descendiente de Venus, es decir de una divinidad protectora de Troya, y de donde proviene el nombre de Káiser). Con el final de la dinastía julia, Roma deja de ser la legítima sede del poder temporal, aunque, como residencia del Papa, sigue conservando una vertiente espiritual. Los reyes francos (también de origen troyano, según las extrañas etimologías que le debemos a Wagner) después de haber conquistado el Tesoro en su lucha contra los romanos, se convierten en Nibelungos y fundan la dinastía carolingia que, partiendo de Clodión llega a Carlomagno.” (7)

Es esta leyenda la que explica porque el sello de Augusto se encuentra en la cruz de los Angeles. Alfonso II se identifica con Carlomagno en el relato Hispánico y establece que el tesoro de Augusto como legitimación de su dinastía, de la dinastía que ha reinado en España hasta el siglo XXI.

En el testamento de Alfonso II el Casto (842) se dice:
“Ego Adefonsus cognomines Castus dei Gracia hispania princeps catholicus….”
Queda reflejada la consideración que del monarca se tenía en la edad media. Y como la cruz enlaza las biografías de los tres príncipes. Son muchos los paralelismos entre ellos. La unión de las joyas en la Cruz de los Angeles es el mejor símbolo imaginable posible.

La posición del sello de Augusto en la parte superior y posterior de la cruz está determinada para la consecución del simbólico tetragrama sagrado, las cuatro letras griegas que representan a la divinidad desde la antigüedad. (ARJO). “Se conservan tres anillas en la parte inferior de los brazos horizontales de las que colgarían las letras griegas alfa y omega” (1) de manera similar a la Cruz de la Victoria.


La Cruz al completo

La cruz como letra chi, el alfa y el omega que cuelgan de sus brazos y en el centro superior la letra rho, grabada como una P en el sello con posterioridad, y que representa al “Príncipe”: Eneas – Augusto – Alfonso II
La Cruz de los Angeles es a la vez la Cruz de los Príncipes.

No olvidemos que la palabra griega formada por el tetragrama –ARJO- significa –PRINCIPIUM- y que príncipe se escribe ARJON.

Alfonso II como príncipe refunda Oviedo como capital de su reino, como un nuevo Eneas que fundó Roma, como un nuevo Augusto que fundó Lugo. Ser el nuevo dueño del “Paladio”, tal como establece la leyenda, le permite llevar con éxito la sagrada empresa.
Alfonso, culto y sabio, trajo su tesoro a la colina de Oveto, su tesoro romano a este lugar de clara etimología sagrada. Oviedo templo de Júpiter. (Iovius : Ioveto : Oveto: Oviedo).(8)

Era bajo la protección de Júpiter donde se guardaban los tesoros en las ciudades romanas, añadamos que el rito fundacional de las ciudades en Roma tenía como uno de sus momentos principales la dedicación en lo alto de un templo a Júpiter, Juno y Minerva (9) (es Minerva quién aparece también en el tesoro de la Cruz que se deposita en la colina de Oveto por Alfonso II.)

El príncipe, siguiendo la leyenda de Eneas, y al igual que Augusto, funda una nueva ciudad, la capital de su reino, bajo la protección de Júpiter. Solo así podía hacerlo según el rito antiguo.

Sobre la arquitectura característica de este momento histórico y su influencia romana es algo que se escapa al asunto central de este artículo, señalar que las últimas investigaciones establecen la relación directa entre las obras que Alfonso II llevó a cabo en este momento y la influencia en ellas de la arquitectura romana. (10)

Tal como ha declarado la arqueóloga Carmen Fernández Ochoa, Catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid: «Los mosaicos romanos de Veranes son igual que el techo de Santullano»(11)

No solo San Julián de Prados es reflejo del mundo antiguo que Alfonso II rescata, el principado, sus símbolos y su arquitectura son leyenda viva de la que forma parte central el anillo del emperador.

Son muchas las imágenes que este complejo símbolo nos permiten vislumbrar, este texto solo tiene el valor de una comunicación que necesitará de posteriores ampliaciones y anexos.

© Carlos Sánchez-Montaña

————————————–

(1)Gutiérrez Martínez. Victorino Mas información sobre la Cruz de los Angeles

(2)Zanker. Paul “Augusto y el poder de las imágenes” Alianza Editorial. Como referencia a las joyas del tesoro asturiano existen imágenes similares relacionadas con el emperador Augusto de especial significación.

(3)Carvallo, Luis Alfonso de. Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias. Piñolo 05/01/2006 .

(4)Sánchez-Montaña. Carlos La moneda del Fin de la Tierra. Moneta Castrensis

(5)Sanchez-Montaña. Carlos Lucus Augusti. La ciudad sagrada de Augusto

(6) Cabal Constantino. “Alfonso II El Casto” Grupo Editorial Asturiano

(7) Gutiérrez. Fátima No solo el Gran Norte.

(8)Se trata de una cita de Plinio, de una edición de Jean Hardouin (1646-1729 ). La cita se lee en “Libri XXXVII-Caii Plinii Secundi-Historiae Naturalis-Vol. nonum; edic. MCCCXXXI-Paris-Emerico David, de la Bibliotheca Clásica Latina-Firmus Didot, Gallicarum Academiarum Typografhus-Liber-XXXIV párag. XLIX: “Nigri generibus haec sut nomina: Ovetanum, Caprariense, Oleastrense”. Y en una nota al pie de Hardouin, se lee: “Ovetanum. Ab Oveto Asturum oppido._ Libri hactenus, editi perperam exhibent Iovetanum…” diviciaco 06/01/2006

(9)GRIMAL P. (1956) “Las ciudades romanas”, Vergara Editorial, Barcelona

(10)Sánchez-Montaña. Carlos De Lares a Julianes. Artículo sobre la influencia de la arquitectura romana en las obras del prerrománico asturiano

(11)Marqués. Mercedes. La Nueva España Entrevista a Carmen Fernández Ochoa, Catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid

Posted by marcas_c in 08:50:55 | Permalink | No Comments »

Leonardo có digo abierto

Iconografía de la última cena de Leonardo

Leonardo Da Vinci. desde 1495 a 1497 trabaja en su obra maestra La última cena, pintura mural para el refectorio del monasterio de Santa Maria delle Grazie en Milán.

El Código Da Vinci, la cena secreta… La descripción iconográfica de la última cena sugiere innumerables interpretaciones. El efecto código no ha hecho más que comenzar y en los próximos meses la “ola esotérica” lo envolverá casi todo.

Propongo un juego al alcance de todos, imaginemos que por un momento nos encontramos en el salón donde se celebra la acción que Leonardo pintó tan magistralmente y que tenemos la posibilidad de fijar por un momento la vista en la parte central de la escena, el lugar que ocupan en la mesa los cinco personajes principales. Y que gracias a un teleobjetivo podemos acercarnos un poco más para así escuchar lo que en ese momento están conversando los comensales, y si estos permanecen en silencio, poder interpretar sus gestos, su mirada y la posición de sus cuerpos y manos.

La última cena de Leonardo es una interpretación de un momento místico, el autor tuvo que estudiar a sus personajes para poder dotarles de carácter. Sus vestiduras, peinados, posición y actitud, es una elección del autor para presentar cada figura de acuerdo con el papel que en ese segundo deben representar. El cuadro no es una fotografía real de la ultima cena, es la representación de una ficción ideada por un genio.

Para comenzar una breve sinopsis de los cinco personajes, desde la derecha hacía la izquierda y por orden de aparición de sus cabezas:

Simón, un pescador que fue llamado posteriormente como Pedro.

Juan, pescador y hermano de Santiago el Mayor, ambos recibían el sobrenombre de “Hijos del Trueno”.

Jesús, el maestro, hijo de un carpintero.

Judas Tomás, arquitecto, conocido también por el sobrenombre de “el gemelo” y para algunos hermano de Jesús.

Santiago, pescador y hermano mayor de Juan, y también llamado “Hijo del Trueno”.

LEONARDO, “CODIGO ABIERTO”

Código 1. La primera impresión que como observador me produce este zoom indiscreto es que quizás existe una tensión no disimulada entre Simón y Tomás, ya que su postura en movimiento hace pensar que ambos se dirigen a un punto de encuentro, y por sus miradas no en buena sintonía.

Es verdad que Santiago, con la posición de su brazo, impide el movimiento a Tomás y este se limita a levantar con energía su dedo índice sobre los demás personajes. (¡Que autoridad la de Tomás¡).

Código 2. A simple vista y por la posición de los comensales, son Juan y Santiago, los llamados “Hijos del Trueno” los que se han sentado a ambos lados de la presidencia de la mesa. Parece que los dos son los convidados más relevantes por permanecer al lado del maestro.

También es cierto que ese posible reparto de posiciones inicial se encuentra en un momento de cambio, ya que los otros comensales cercanos, Simón por la izquierda y Tomás por la derecha, dan la sensación de querer cambiar de posición. Vuelvo a pensar que existe una agria conversación entre ambos y tanto Juan como Santiago se encuentran a disgusto en medio de esa posible discusión.

Código 3. Si tal como algunos sostienen Jesús y Tomás son hermanos y Juan y Santiago también lo son, Simón puede sentirse un poco ajeno a esta “presidencia” tan familiar. La reunión parece organizada alrededor de un vínculo de fraternidad. ¿Serán todos parientes entre sí, o solo los dirigentes? Serán hermanos de verdad o simplemente es una descripción por afinidad.

Los “Hijos del Trueno” son pescadores, al igual que Simón.
Y Tomas es arquitecto, profesión que en aquel tiempo se confundía con la de carpintero. En griego se nombraba con la misma palabra a ambos oficios. (arkhitekton).
¿Pudiera ser que Jesús también tuviera el oficio de carpintero como su padre? Si así fuera el grupo estaría compuesto por dos arkhitekton y tres pescadores.
No soy capaz de imaginar una conversación en común entre los dos oficios.

Código 4. En el centro de la escena se encuentra Jesús, el maestro. La impresión que produce la visión cercana es que está alejado mentalmente de lo que ocurre a su alrededor. Frente al movimiento de las otras cuatro figuras, él permanece en posición estática, podemos decir que muy cercana a la meditación, como ausente.

Leonardo realiza la composición de la figura de Jesús inscrita dentro de un triángulo equilátero, que en la geometría sagrada es representación de la divinidad, de lo trascendente, de la Luz.
Creo que todo invita a pensar que Jesús en este momento puede ya saber las circunstancias de su futuro inmediato, de su muerte, y por lo tanto que va a quedar vacante la presidencia de las futuras reuniones.
Alguién deberá de sustituirle.

Código 5. Santiago y Juan son conocidos en los evangelios por el nombre “Boanerges”, hijos del trueno, nombre asignado a ellos por Jesús (Marcos, iii,17).
Durante la última jornada a Jerusalén, su madre Salomé acudió al maestro y dijo a Jesús: Dispón que estos dos hijos míos tengan su asiento en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda” (Mateo, xx,21). Y los dos hermanos se unieron a su madre en esta ansiosa ambición ( Marcos 10:37).

Leonardo toma estos pasajes de los evangelios para disponer el lugar de ambos en la pintura. Juan a la derecha de Jesús y Santiago a su izquierda. La luz entra por su espalda, podemos imaginar entonces que Juan se sitúa hacía el oriente, Santiago hacía occidente.
En la mitología clásica, imperante en el mediterráneo en el siglo I d.C. “los hijos del trueno” eran muy conocidos. Los hijos del dios tonante, el dueño del trueno y el rayo, Zeus en Grecia y Júpiter en Roma, eran Apolo y su hermana gemela Artemisa, llamada Diana en Roma.
Ambos eran dos dioses muy populares en este momento histórico y sus templos eran principales en las ciudades del mediterráneo, tanto en las de origen griego como romano.

Artemisa, que era representada por el símbolo de la Luna, tenia el templo más importante en la ciudad griega de Efeso, y Apolo, representado por el Sol, fue adoptado por el emperador Augusto como dios principal romano, pero como dios solar alcanzó gran importancia en el occidente del imperio en donde se construyó el “ara solis” en el Finisterrae.

Juan fue enterrado en la ciudad de Efeso, pero también lo fue la Virgen María y María Magdalena. Leonardo era sin ninguna duda conocedor de estos aspectos y por ello presenta a Juan con este aspecto andrógino que ha desconcertado a tantos investigadores de su obra. En este personaje podemos ver a un hombre o a una mujer, a voluntad del observador, pero sin mucho esfuerzo podemos relacionar a este “Hijo del Trueno” con Artemisa-Diana, la diosa Luna, hija del dios del cielo.

Santiago fue enterrado por sus discípulos a muy pocos kilómetros del lugar donde se encontraba en aquel preciso momento el “ara solis”, el lugar sagrado dedicado al dios sol en la costa del occidente del imperio, en la Gallaecia.

Es esta la razón por la que los “hijos del trueno” acompañan a Jesús a ambos lados de la mesa, los símbolos que representan a los dos hermanos, el sol y la luna, son los apropiados para que la escena alcance el misticismo requerido.

Sin embargo algo perturba el orden que la escena requiere, el enfrentamiento entre el pescador Simón y el arquitecto Tomás, dota de una tensión nada apropiada al momento sublime.

Código 6.- Tomás significa “gemelo” en arameo, y Dídimo tiene el mismo significado en griego. De ahí su nombre compuesto, Judas Tomás, significa Judas “el gemelo”.
En el Evangelio, Tomás es llamado varias veces “el Mellizo” -o, en griego, “Dídimo”- (Jn. 11, 16; 20, 24; 21, 2), pero no se aclara de quién era mellizo. Esto ha dado lugar a innumerables hipótesis, incluyendo una que lo hace hermano gemelo de Jesús; por eso en ocasiones se representa a Tomás con los rasgos del maestro.

Según los “Hechos de Tomás”, apócrifo del siglo III, el apóstol era arquitecto, y habría sido invitado por un rey de la India (Gundoforo) a levantarle un palacio. Tomás es representado frecuentemente con una escuadra de arquitecto. Su marcha hacía oriente hace que desaparezca de la escena de manera definitiva.

Resulta muy chocante que un apóstol de Jesús sea recordado por su “incredulidad” hacía la resurrección de su maestro, del que estaba muy cercano hasta el momento de su muerte.

Tomás, hermano de Jesús, se ofrece para morir en su lugar, (Jn. 11, 16) y el episodio en que se recuerdan sus palabras «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no lo creo.» le ha hecho pasar a la historia de manera distorsionada. Tomás era un hombre de ciencia y conocimiento.

Fue Tomás el discípulo gnóstico, y prueba de ello es su Evangelio:
2. Dijo Jesús: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo».
Evangelio de Tomás

De los doce apóstoles, Tomás fue sin duda por su oficio el más próximo en conocimiento a Leonardo da Vinci, quién por su preparación, por lo que conocemos de sus escritos y su obra, debía sentirse muy cercano a Tomás y su evangelio.

Leonardo, como hombre de ciencia, experimento con muchas de las disciplinas de su tiempo, fue un científico que necesito meter “el dedo en la yaga” para así comprobar sus postulados y teorías.
Leonardo cercano a los arquitectos clásicos como Vitruvio seguramente se sintió identificado con el arquitecto Tomás.

Leonardo en su pintura dibujo a Tomás y Jesús muy próximos, sus cabezas son las que aparecen más cercanas en la escena. Sin duda, Leonardo tenía conocimiento de la historia del apóstol Tomás, de su relación “fraternal” con Jesús, de su oficio, de su evangelio, y de su desaparición en la lejana India tras la muerte de Jesús.

Tomás después de la última cena participó en muy pocas reuniones conjuntas con los otros apóstoles. Seguramente esta también fue para él la última cena con sus compañeros.
Tomás, el apóstol gnóstico, no participa en la evangelización de los territorios de occidente.
La iglesia de Roma no participa de sus enseñanzas y los primeros cristianos no tienen conocimiento de sus palabras. Es Tomás olvidado por sus compañeros trás la muerte de Jesús, su hermano y maestro.

Código 7.- Leonardo Da Vinci decidió presentar a Tomás de una manera sin duda singular, la proximidad en la pintura de su figura a la del maestro, le propone como protagonista destacado entre los doce apóstoles, pero si además le hace representar una gesticulación tan singular, el protagonismo de Tomás se acrecienta entre los demás personajes del cuadro.

Para muchos el apóstol Tomás señala al cielo con el dedo índice de su mano derecha, bien es verdad que esta explicación es en todo caso metafórica, ya que al encontrarse bajo cubierto, lo que puede señalar el arquitecto es al techo del salón donde se realiza la última cena.

Leonardo utilizó al menos en otra pintura, la representación de una figura con el dedo índice de la mano derecha erguido, en su trabajo sobre Juan Bautista también presenta al santo mirando al espectador con el índice hacía arriba.

Hoy en día podemos comprobar en la iconografía contemporánea imágenes similares a las pintadas por el genial artista.
Cuando Fernando Alonso levanta su dedo índice derecho comprendemos que se autoproclama el número uno de los conductores de formula uno. El se muestra a los demás como “el primero” entre sus competidores. Este gesto es muy común entre deportistas de élite, lo utilizan para exponer un sentimiento, se ejecuta mirando a sus interlocutores presentes y no deja espacio a la duda. Quién levanta su dedo derecho y mira a alguien se muestra como el “primero entre iguales”.

Ese es el origen del significado de la palabra príncipe, “primero entre iguales” y tiene su origen etimológico en la palabra latina “princeps” y esta a su vez en la griega “arkhon”.

Según el DRAE.
príncipe.
(Del lat. princeps, -ĭpis).
1. m. Primero y más excelente, superior o aventajado en algo.

El término procede del griego “arkhon”, que significa primero, jefe, príncipe.

San Juan Bautista, tal como fue representado por Leonardo, está considerado como el príncipe de todos los santos católicos, es el único que en lugar de celebrar en el santoral el día de su muerte según la tradición común, celebra el día de su nacimiento, el 24 de Junio, fiesta solar de origen pagano.

Existe una oración al santo que comienza: “Gloriosísimo San Juan Bautista, precursor de mi Señor Jesucristo, lucero hermoso del mejor sol, trompeta del Cielo, voz del verbo eterno, sois el mayor de los santos y abanderado del Rey de la Gloria; más hijo de la gracia que de la naturaleza y por todas las razones, príncipe poderosísimo en el Cielo; Otorgadme el favor que os pido….”

Cuando el Bautista de Leonardo mira al espectador, este se proclama príncipe de los santos elevando su índice derecho. No debemos de olvidar que Leonardo sabía por la experiencia de su tiempo como deben ser tratados los príncipes.

Por todo lo expuesto podemos imaginar que en el momento en que el pintor decidió la expresión que el arquitecto Tomás debía de mostrar en la pintura de la última cena, este adoptó la que según su conocimiento le correspondía.
Para Leonardo el apóstol Tomas se postula frente a sus iguales, el resto de los apóstoles, como el primero, el jefe, “EL PRINCIPE”.

Ya he reseñado cuales eran los méritos de Tomás frente a sus compañeros: hermano gemelo de Jesús y arkhitekton. Tomás era por linaje y formación el “ARKHON ó PRINCIPE” de los apóstoles y su futuro jefe tras la muerte de Jesús.

Esa es la razón por la que Leonardo lo sitúa el más cercano al maestro, y el porque de su dedo índice derecho erguido, Tomás se manifiesta a sus compañeros como el sucesor Jesús.

No todos estarían de acuerdo, ni mucho menos……

Código 8.- Simón, que pasaría a llamarse Pedro, históricamente también es conocido como “Príncipe de los Apóstoles”.
Por los Evangelios sabemos que Pedro era Galileo, que vivía en Betsaida, que estaba casado, era pescador y hermano de Andrés. Su nombre original era Simón, pero según los evangelios Jesús, en el primer encuentro que tuvo con él, le dijo que se llamaría Cefas, que en arameo significa “piedra” y que derivó en el nombre Petrus, Pedro.

En ello se basa la tradición católica que lo nombra como el primer obispo de Roma, cargo que ocupó antes de supuestamente morir martirizado en el circo que ocupaba la colina del Vaticano. Pedro es pues la cabeza de la Iglesia de Roma.

Los evangelios recogen también la profecía de Jesús de que Pedro lo traicionaría tres veces. “Aun cuando la noche de la última cena, juró no apartarse de Jesús, al ser interrogado por los soldados romanos que lo habían detenido, negó tres veces conocerlo antes del canto del gallo.” (Mateo 26:69-75, Marcos 14:66-72, Lucas 22:54-62, Juan 18:25-27).

Leonardo Da Vinci realizó varios bocetos antes de representar a Pedro en la mesa de la última cena. La figura de pescador es presentada de forma independiente y dejando establecida la fisonomía que posteriormente adoptaría en la gran pintura.

En la mesa, Leonardo sienta a Pedro en un lugar secundario, inicialmente es el tercero a la derecha del maestro, aunque en el momento en que la pintura se detiene, Pedro progresa en movimiento hacía el centro, entre la figura de Judas, sorprendido por el empujón que recibe, y Juan que cede sin oposición ante el brazo izquierdo de Pedro.

La figura de Pedro es, de las trece del cuadro, la que se presenta con un movimiento más amplio, elementos de Pedro se muestran desde la izquierda de Judas, sobre el cuerpo de su hermano Andrés, hasta alcanzar a Juan y casi sobrepasarle.
Leonardo nos presenta a Pedro en extensión, casi abalanzándose sobre sus compañeros y con una sorpresa en su mano derecha.

Leonardo Da Vinci pinta a Pedro armado con una daga o puñal. Este elemento añadido a la difícil postura de su dueño es un gran interrogante.

Bien es verdad que se ha tardado en descubrir este detalle de la pintura, sin embargo tras su limpieza y restauración se ha podido comprobar que el brazo derecho de Pedro fue sujeto de bocetos previos por parte del pintor. No cabe duda que la difícil posición del brazo requirió un análisis detallado por parte del artista para representarlo de manera fidedigna y real.

Por último, sobre el cuerpo de Pedro aparece la mano izquierda de Santiago “el menor”, su posición parece indicar que realiza un intento rápido para sujetar a Pedro y que este no lleve a cabo sus intenciones.

Código 9.- ¿Qué nos cuenta Leonardo en la pintura de lo que él conoce?
Se debe remarcar que la pintura de Leonardo no es una fotografía del momento místico de la última cena, ese momento tal como está representado en las paredes de Santa Marie delle Grazie solo existió en la mente del artista, es una ficción creada por la imaginación de un sabio que dejó representado para el futuro su opinión sobre uno de los momentos más importantes de la historia de occidente.

Leonardo Da Vinci, como artista genial y hombre del renacimiento, envolvió su representación pictórica de la última cena en un simbolismo de gran fuerza significativa.

Leonardo leyó a los clásicos, entre ellos uno de sus favoritos fue el arquitecto del siglo I a.C. Marco Vitruvio. Leonardo tiene diferentes trabajos que analizan la obra de Vitruvio y sus postulados. En el cuadro de la última cena podemos “leer” alguno de ellos.

-La agrupación de los personajes de los apóstoles, que de tres en tres realiza Leonardo, sigue uno de los postulados pitagóricos que Vitruvio detalla en su tratado:
Les pareció bien escribir sus teorías y sus reglas en unos volúmenes de estructura cúbica “cybicis rationibus”: fijaron el cubo como el conjunto de 216 versos, donde cada norma no sobrepasase tres versos.

-La figura geométrica que enmarca la representación de Jesús es un triangulo equilátero, definida por Vitruvio como la figura perfecta en la cual la Luz alcanza la tierra.

-La pintura como representación de una escena de los evangelios está dotada de “significado” y “significante”. Dice Vitruvio: Lo “significado” es el tema que uno propone, del que se habla; “significante” es una demostración desarrollada con argumentos teóricos y científicos.

En el caso que tratamos es el significante la pintura sobre los muros de Santa Marie delle Grazie, su técnica pictórica, el uso del color y de la geometría, etc. Y su significado lo que el autor nos quiere transmitir y lo que nuestra mente nos puede evocar.

Por supuesto que cada observador tendrá una evocación diferente y que estaremos sujetos a la información que cada uno guardamos en nuestra mente.

¿Qué nos cuenta Leonardo de lo que él conoce?
En el desarrollo de los códigos anteriores he intentado presentar aspectos que permiten sustentar mi hipótesis sobre el significado de la pintura.

Leonardo refleja un momento de enorme tensión, el momento en que Simón Pedro armado con una puñal se enfrenta a Tomás, podemos comprender que la disputa se produce para dilucidar quién de los dos será el sucesor de Jesús cuando este muera. Quién será proclamado como “Príncipe” de los Apóstoles.

Cuadro 1- En este cuadro podemos ver como Simón Pedro se abalanza sobre sus compañeros cercanos: Judas y Juan. Su precipitación para alcanzar el centro de la escena le obliga a empujar a Judas, que responde sorprendido, y apartar a Juan con su mano izquierda, que dócilmente le facilita el paso.
La figura en movimiento de Simón Pedro se prolonga de izquierda a derecha como demostración del rápido movimiento del personaje.

Cuadro 2.- Simón Pedro esconde en su movimiento un puñal, nadie a su derecha puede verlo, ya que su propio cuerpo lo esconde. Este puñal muestra de manera determínate la intención violenta de Simón Pedro y que Leonardo propone al personaje.

Cuadro 3.- Estos tres personajes: Bartolomé, Santiago “el menor” y Andrés, por su posición si pueden observar claramente las intenciones de Simón Pedro, observan su rápido movimiento hacía el centro, y como porta un puñal oculto tras su cuerpo.
Destaca por un lado como Andrés, la figura más cercana a Simón Pedro, y su hermano de sangre, se encoge de hombros ante la actitud violenta y sus intenciones.
Por el contrario, tanto Bartolomé como Santiago “el menor”, aparecen sorprendidos por la acción que observan y el segundo intenta con su mano izquierda sujetar al violento.

Cuadro 4.- Enfrentado a Simón Pedro y por la izquierda de Jesús, Tomás también se encuentra en movimiento, el suyo es de declaración de una expresión, declama de forma determinativa su opinión de ser él “el primero” él es “el Príncipe”.
A su lado, Santiago intermedia, intentando evitar el contacto entre los movimientos opuestos de Tomás y Simón Pedro. Su brazo evita que Tomás progrese hacía la izquierda.

Cuadro 5.- Jesús, el maestro, permanece ausente del conflicto, su posición ensimismada no atiende de manera definida por ninguna de las partes en litigio, si bien es verdad que su mirada se orienta hacía su izquierda donde se encuentra Tomás, su hermano.

Cuadro 6.- Leonardo representa a Felipe de acuerdo con lo que se pensaba era su personalidad, como un “hombre ingenuo, algo tímido y de mente juiciosa”, el apóstol Felipe permanece con expresión introvertida frente al conflicto que observa. Felipe no toma parte, no actúa, aunque observa la discusión entre Simón Pedro y Tomás.

Cuadro 7.- Estos tres personajes de la derecha: Mateo, Tadeo y Simón, no son capaces de comprender bien cual es la razón del “tumulto” que ocurre en el centro de la mesa. Permanecen de espaldas a la acción, comentando entre ellos, y quizás con desagrado, lo que llega hasta sus oídos. Existen fisonomistas que determinan que Tadeo presenta la cara del propio Leonardo Da Vinci, que Mateo es el estudioso contemporáneo Marsilio Ficino y la de Simón la del filósofo griego Platón. Los tres personajes, Ficino, Leonardo y Platón dialogan entre sí.

(Marsilio Ficino. Vivió entre 1433 y 1499, y fue un destacado intelectual, doctor, músico y predicador de su tiempo. Su contribución más importante a la Historia Universal fue la traducción al latín de las obras completas de Platón, varios himnos órficos y dichos de Zoroastro.
Bajo la protección de Cosme de Médicis fundó la Academia de Florencia en la que nacería de facto el Renacimiento, y allí; compiló los textos mágicos del Antiguo Egipto conocidos como “Corpus Hermeticum”. Aspiraba a una fusión de platonismo y hermetismo con el cristianismo.
En sus 66 años de vida, jamás salió de Florencia, pero inspiró directamente a artistas como Botticeli, Miguel Angel, Rafael, Tiziano o Durero. Su biógrafo Giovanni Corsi lo describe como de “complexión ruda y rubio, con rizos, como el Mateo de La Ultima Cena de Leonardo”. (www.javiersierra.com)

Los tres personajes nos presentan el cuadro como un “Dialogo”: donde lo que se da por sabido no es lo que parece.

(Los diálogos de Platón)
Los escritos de Platón adoptaban la forma de diálogos, a través de las cuales se exponían, se discutían y se criticaban ideas filosóficas en el contexto de una conversación o un debate en el que participaban dos o más interlocutores. Algunos de esos diálogos tienen el mismo argumento. Sócrates se encuentra con alguien que dice saber mucho, él manifiesta ser ignorante y pide ayuda al que afirma saber. Sin embargo, conforme Sócrates empieza a hacer preguntas, se hace patente que quien se dice sabio realmente no sabe lo que afirma saber y que Sócrates aparece como el más sabio de los dos personajes porque, por lo menos, él sabe que no sabe nada. Ese conocimiento, por supuesto, es el principio de la sabiduría. Dentro de este grupo de diálogos se encuentran Eutifrón (una consideración sobre la naturaleza de la piedad y la religión).

Es la última cena un diálogo donde el observador empieza a hacerse preguntas, y donde se hace patente que lo que se da por sabido no es lo que parece. Leonardo toma partido por Tomás, por el conocimiento como principio de la sabiduría:

Dijo Jesús: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo».
Evangelio según Tomás

Código 10.- ¿Que conoce Leonardo que no cuenta en su pintura?
Leonardo Da Vinci fue uno de los grandes maestros del renacimiento, genial como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico. Su profundo interés por el conocimiento y la investigación fue la clave tanto de su comportamiento artístico como científico. Sus innovaciones e investigaciones científicas anticiparon muchos de los avances de la ciencia moderna.

Leonardo tuvo acceso a escritos que guardan secretos y conocimientos de la antigüedad, y a los que hoy no pueden acceder en forma alguna los investigadores que se interesan por la historia antigua. La Iglesia Católica guarda en la cripta del Vaticano miles de manuscritos de los que se desconoce su contenido y procedencia.

Leonardo conocía el peligro que tenía revelar alguno de los secretos a los que él tuvo acceso, por ello muchas de sus anotaciones particulares, y algunas de sus obras públicas, están realizadas en una clave secreta que permite ocultar a la vista general la información que el artista plasma para un futuro lector, y que con la clave indicada, podrá descifrar en su momento.

Leonardo muestra a través de sus dibujos arquitectónicos su maestría en la composición, claridad de expresión y fundamentalmente, un profundo conocimiento de la antigüedad romana, sus investigaciones sobre los textos de Vitruvio y la geometría permite asegurar que tenía un intenso conocimiento sobre la ciencia antigua y sus enseñanzas.

Y es en la ciencia de la arquitectura donde se guarda el saber de la antigüedad. Desglosar el saber y conocimiento que Leonardo atesoraba a través de los textos de Vitruvio no tiene porque parecer forzado, muy al contrario, Leonardo se identifica de manera completa con el arquitecto romano, y con toda seguridad fue entendedor de todas las enseñanzas de su lejano maestro en el tiempo.

Que es sino el “Hombre de Vitruvio” más que una identificación del joven Leonardo en el canon vitruviano. El artista del renacimiento se muestra en el interior de las claves de la época clásica. En este dibujo Leonardo reconoce que posee las claves de Vitruvio. Esa es la lectura del famoso icono, Leonardo comprende y alcanza “El Supremo Templo de la Arquitectura” que Vitruvio detalla.

No es posible comprender el significado de las palabras de Vitruvio sin realizar un largo aprendizaje. Dice Vituvio: “En conclusión, la ciencia de la arquitectura es tan compleja, tan esmerada, e incluye tan numerosos y diferenciados conocimientos que, en mi opinión, los arquitectos no pueden ejercerla legítimamente a no ser que desde la infancia, avanzando progresiva y gradualmente en las ciencias citadas y alimentados por el conocimiento nutritivo de todas las artes, lleguen a alcanzar el supremo templo de la arquitectura.”

Es imposible en un breve texto como este poder exponer las claves de forma completa y ordenada, en su defecto propongo un índice que permita a quién este interesado realizar una búsqueda ordenada a través de los medios de los que hoy disponemos al alcance de todos.

La estirpe de Jesús, el maestro arkhitekton.
En el Judaísmo, el reinado de David representa la formación de un estado judío coherente, con su capital política y religiosa en Jerusalén y la institución de un linaje real que culminará en la era Mesiánica.
En el Cristianismo, David tiene importancia como el ancestro del Mesías. Muchas profecías del Viejo Testamento indicaban que el Mesías descendería de la línea de David; los Evangelios de Mateo y Lucas trazan el linaje de Jesús hasta David para completar este requerimiento.

Tal y como narran los evangelios, a José lo recordamos como descendiente del linaje de David (Mt 1,20 y Mt 13,55), la estirpe humana de la que nació Jesús.

Aunque de José únicamente conocemos algo de su padre, y aún con ciertas dudas, ya que aparece con dos nombres distintos en los evangelios. Según Mateo se llamaba Jacob (Mt 1,16) y según Lucas Helí (Lc 3,23). Algunos exegetas han afirmado que Jacob y Helí eran hermanos y que por la “ley del levirato” uno era el padre biológico y el otro el legal. La “ley del levirato” nos sale descrita en el libro del Deuteronomio (Dt 25,5-6) y consistía en que si dos hermanos vivían juntos y uno de ellos moría sin hijos, su hermano se casaría con la esposa de éste, o sea, con su cuñada.

Según Mateo y Marcos, San José y su hijo Jesús comparten el mismo oficio, ambos son según las escrituras “tekton”. Palabra griega que significa en particular que eran carpinteros constructores.

¿No es éste el hijo del tekton? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas (Tomás)? (Mt 13,55)

¿No es éste el tekton, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas (Tomás) y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. (Mc 6,3)

En el mismo evangelio apócrifo “Historia de José el carpintero” se nos dice que José, ejercería el oficio de carpintero en compañía de sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos.

Arkhitekton, maestro carpintero. palabra compuesta por:
Arkhi, el primero, maestro.
Tekton; obrero que construye, carpintero

Los griegos recogían con este término la tradición de los directores de las obras, principalmente de carácter religioso, que provenían de las culturas fenicias, egipcias y sumerias. Este término fue el origen del término architectus latino y el actual arquitecto.

El oficio de arquitecto era enseñado de padres a hijos, igual que el de carpintero, José el padre de Jesús fue carpintero y Judas Tomás, conocido como el hermano de Jesús era arquitecto, por lo que podemos asegurar con altísima probabilidad que Jesús conocía el oficio de su padre y su hermano y por lo tanto él era también arquitecto, un constructor de templos.

Existen en los evangelios datos suficientes como para reconocer a Jesús en el mismo oficio que su linaje, tal como Vitruvio dejó escrito la arquitectura requiere una aprendizaje que debe iniciarse desde la infancia.

Según el relato de Lucas, en el viaje de regreso a Nazaret, María y José, después de una jornada de viaje, preocupados y angustiados por el niño Jesús, lo buscan inútilmente entre sus parientes y conocidos. Vuelven a Jerusalén y, al encontrarlo en el templo, quedan asombrados porque lo ven “sentado en medio de los doctores, escuchándoles y preguntándoles” (Lc 2, 46). Su conducta es muy diversa de la acostumbrada. Y seguramente el hecho de encontrarlo al tercer día revela a sus padres otro aspecto relativo a su persona y a su misión. Jesús asume el papel de maestro, como hará más tarde en la vida pública, pronunciando palabras que despiertan admiración: “Todos los que lo oían estaban estupefactos por su Inteligencia y sus respuestas” (Lc 2, 47). Manifestando una sabiduría que asombra a los oyentes, comienza a practicar el arte del diálogo, que será una característica de su misión salvífica. Su madre le pregunta: “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando” (Lc 2, 48).

La respuesta de Jesús, en forma de pregunta, es densa de significado: “Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía ocuparme de las cosas de mi Padre?” (Lc 2, 49).

En otro momento de los evangelios Lucas relata la parábola del constructor:
14:28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
14:29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,
14:30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.

Jesús conocía el procedimiento de un arquitecto para calcular un presupuesto de obra, y la vergüenza que significa en el oficio no hacerlo de manera correcta.

En otro momento de los evangelios Juan relata el siguiente episodio:
Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos.
Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero de los cambistas y les volcó las mesas;
y dijo a los que vendían palomas: “Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.”
Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: “El celo por tu Casa me devorará.”
Los judíos entonces le replicaron diciéndole: “Qué señal nos muestras para obrar así?”
Jesús les respondió: “Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.”
Juan 2,1-25

La estirpe de Jesús es la de los constructores de templos, la que proviene del Rey David y de Salomón, los constructores del primer templo de Jerusalén.
El propio Jesús, en los episodios señalados, vive el templo como lugar de aprendizaje en su niñez, conoce los procedimientos que son responsabilidad de un “director de obra” y en su etapa adulta lucha contra los fariseos que convierten al templo de Jerusalén en un mercado.

La estirpe de Jesús es depositaria de la tradición primordial del “Libro de la Ciencia Sagrada”. (1)

Leonardo es conocedor de esta realidad y del cambio radical que significa el ascenso de Simón Pedro a la cabeza de los apóstoles. Para Leonardo, el sucesor natural de Jesús es su hermano Tomás, arquitecto de la estirpe de David, y conocedor de la Ciencia Sagrada. En la pintura él deja cifrado para el futuro, su conocimiento de los hechos y que son determinantes para la usurpación por parte de Simón Pedro del lugar que debería de ocupar Tomás.

La victoria de los pescadores frente a los arquitectos
Las enseñanzas de la Ciencia Sagrada están muy alejadas de la vida de un humilde pescador, Simón Pedro, su hermano Andrés y los hermanos Santiago y Juan, no habían recibido nunca las enseñanzas necesarias para convertirse en los guías espirituales de los sucesores de Jesús.

El lugar del príncipe de los Apóstoles estaba reservado por conocimiento y linaje a Tomás, el mellizo de Jesús, él era arquitecto y conocedor, igual que su hermano, de los secretos de la Ciencia Sagrada.
La vida de Tomás tras la muerte de Jesús es una incógnita, los evangelios apócrifos determinan que marchó a la lejana India a predicar y construir un palacio, su evangelio no fue considerado como canónico y sus enseñazas no fueron recibidas en occidente por los seguidores de Jesús.

Por contra Simón Pedro fue revestido por los atributos que por ley le correspondían al Príncipe de la Ley Sagrada, desde el significado de su nombre, Pedro (la piedra principal sobre la que construir un nuevo edificio) que figura de manera específica como recibido por Jesús personalmente, y que contraviene la antigua tradición, como la hipótesis de su muerte en Roma en la colina del Vaticano, como la asunción como propios de los símbolos de las dos llaves, una de oro y otra de plata, que pertenecían a Jano, dios de los arquitectos, y que Simón Pedro adopta como símbolo representativo de su poder en la iglesia.

Todo los símbolos con los que se reviste el traidor Simón Pedro pertenecen a la tradición de los arquitectos del linaje de David y que son necesarios para presentarse como el nuevo príncipe de los apóstoles. El nombre de Pontífice, que es asumido por Simón Pedro, tiene su origen en el que recibían los constructores de puentes en la antigüedad.


Las llaves de los misterios de Jano

Leonardo es conocedor de la traición que el linaje de Jesús sufre por la acción de Simón Pedro, por ello lo representa a él de forma tan explicita, en movimiento, con un puñal en su mano derecha y actitud violenta contra Tomás.

El símbolo de Jesús
“Yo soy el Alfa y el Omega, el principio (arjé) y el fin (télos)” (Apoc. 21, 6)

Según el Apocalipsis de Juan, Jesús se presenta hasta tres veces como el “Alfa y el Omega” a sus discípulos. La “sentencia” tiene un sentido filosófico antiguo y complejo y no es posible en este ensayo desarrollar su significado completo, pero el lector comprenderá como directamente relacionado que los discípulos de Jesús identificasen a su Maestro con la letra Alfa, la primera del alfabeto griego.
La letra alfa ha sido asociada a un triángulo y también a la forma de un compás abierto desde la antigüedad, los seguidores de Jesús se identificaban con la letra alfa, igual que todos los arquitectos desde la antigüedad, aun hoy esta letra del alfabeto es identitaria de los colegios de arquitectos como un compás abierto.


La letra Alfa como un compás

La traición de los apóstoles pescadores de origen, frente a los arkhitekton, el original linaje de David y Jesús, tiene una gran evidencia en la apropiación de uno de los dos símbolos principales de los Arkhitekton.

El apóstol Tomás es representado con la escuadra que le identifica con su oficio y su conocimiento. El otro símbolo de los Arkhitekton, el compás, fue usurpado por los pescadores.

El compás es un instrumento que sirve para determinar la figura más perfecta de todas, imagen sensible de la Realidad Celeste, que es precisamente lo que está simbolizando la cúpula o bóveda del Templo. El compás es el emblema de la Inteligencia divina, del “Ojo de Dios” que reside simbólicamente en el interior del corazón del hombre, la luz del intelecto superior que disipa las tinieblas de la ignorancia y nos permite acceder al interior de lo sagrado. Por ello mismo el conocimiento de la “ciencia del compás” implica una penetración en los arcanos más secretos y profundos del Ser. Sin embargo, el conocimiento plenamente efectivo de esos misterios, sería como la culminación, si así pudiera decirse, del proceso mismo de la iniciación.


La escuadra y el compás son los símbolos de los Arkhitekton

Los primeros seguidores de Jesús se identificaban con el símbolo del compás marcado en murales, objetos y escritos. (aun hoy en día es el símbolo identificativo principal de los arquitectos conjuntamente con la escuadra)

El compás cristiano se representaba también como una letra alfa, podemos ver en la historia de la iconografía cristiana innumerables ejemplos que identifican la primera letra del alfabeto griego con un compás de arquitecto. Alfa, la primera letra del alfabeto.

Los pescadores, los traidores al verdadero mensaje cristiano, usurparon la iconografía cristiana y dotaron de un nuevo significado a la letra alfa, determinaron que sería un pez e inventaron un nuevo significado para él.

Los cristianos seguidores de los apóstoles pescadores asociaron con un pez (Ichthys), la profesión de fe, la razón por la que adoraban a Jesús y estaban dispuestos a morir por él. Los creyentes son “pequeños peces”, según el conocido pasaje de Tertuliano.

Este nuevo significado anuló el original, el compás que se identifica con el conocimiento y que acompaña a Tomás y al espíritu de su evangelio por ser el instrumento de los maestros carpinteros, se convirtió en la silueta de un pez.

La manipulación de un símbolo, que en origen representa la iniciación y la sabiduría, se convierte en un símbolo de fe, de anulación de la búsqueda de la sabiduría por el hombre. El pez es el nuevo símbolo del hombre manso, que está dispuesto a morir por la indicación de su príncipe.

Fe frente a conocimiento.

Leonardo, un hombre de conocimiento, dejó reflejado en su pintura, en forma de “dialogo”, su parecer sobre la traición que sufrieron las enseñanzas de Jesús.

Dijo Jesús: «Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto».
Evangelio de Tomás

EPILOGO
La Virgen de las Rocas son dos pinturas diferentes, la original anterior a la de “La última cena” es un cuadro en “clave”, cargado de significación hermética y simbólica.

La razón por la que Leonardo tuvo que repetir el cuadro esta dentro de la tela.
A la izquierda el original, en él Leonardo dibuja a la Virgen con dos niños gemelos, y el arcángel Uriel señalando a uno de ellos.
Esto no dejó muy satisfechos a sus clientes y fue necesario su repetición. El segundo parece realizado por un alumno más que por el maestro. Uno de los gemelos se convierte en Juan Bautista (de mayor edad) y Uriel cambia de postura dejando de señalarlo.


Uriel: Su nombre significa “Fuego de Dios”

Uriel
Es el Arcángel de la salvación. Fue el guardián de las puertas del paraíso, advirtió a Noé sobre el próximo diluvio; reveló a Ezra los misterios celestes, guió a Abraham hacia la región caldea; trajo a la tierra el desaparecido arte de la alquimia y la ciencia hebrea de la Cábala. Bajo su dominio está la ciencia.
¿Que nos advierte Uriel en el primer cuadro de Leonardo?

La diferencia más notable a simple vista entre ambos cuadros es que mientras en el primero se presentan dos niños gemelos, y por lo tanto de la misma edad, Jesús y su hermano gemelo Tomás, en el segundo Tomás es sustituido por Juan, primo hermano de Jesús y de mayor edad. Algunos estudiosos determinan que Jesús era siete años menor que Juan Bautista.

Leonardo en varias de sus pinturas siempre representa a Jesús más joven que su primo Juan.

Sin embargo en la pintura original los niños, Jesús y Tomás, son idénticos. (Esta pintura fue rechazada por sus clientes).

La Virgen de las Rocas se presenta en el interior de una caverna, las enseñanzas de Platón eran muy próximas a Leonardo y su círculo de estudiosos:

“Platón imaginó a la raza humana como un grupo de personas encadenadas dentro de una caverna, cuya única noción de la realidad son las sombras que un fuego exterior proyecta sobre la pared de la cueva. Cuando uno de los prisioneros escapa y regresa para informarles que sus percepciones las crean manipuladores desde afuera, los otros esclavos intentan matarlo. Platón ofrece esta parábola para ilustrar la falsedad de la percepción sensible como base del conocimiento”.

¿Es el cuadro original de la Virgen de la Rocas una información traída desde el exterior de la caverna, sobre la falsa percepción de la historia de Jesús?

Esta pintura original, y anterior al cuadro de “La última Cena”, presenta de manera anticipada el mismo mensaje oculto. Leonardo explica de forma hermética cual es según su conocimiento el detentador del verdadero mensaje de Jesús.

La composición de la parte central de la pintura presenta una geometría invisible que se configura desde la posición de las manos de la Virgen. Su mano izquierda en postura singular, se apoya indicando dolor, sobre el vértice superior de un triángulo que engloba al niño Jesús y a la mano de Uriel.

Por el contrario su mano derecha recoge el círculo trazado por compás que engloba al niño Tomás, que además es señalado por el dedo de Uriel.

El niño Jesús es la Luz (triángulo), Tomás es el conocimiento (círculo). Y solo a través del conocimiento podremos conocer a la Luz. Mensaje hermético que nos presenta Leonardo en este primer cuadro. (En el segundo este mensaje desapareció).

Uriel, el vigilante de la puerta del paraíso y por ello conocedor de la verdad, nos índica quién es el heredero del mensaje de Jesús, Uriel señala a Tomás como sucesor. Es Tomás el príncipe de los Apóstoles.

La “Ley del levirato”
La “ley del levirato” sale descrita en el libro del Deuteronomio (Dt 25,5-6) y consistía en que si dos hermanos vivían juntos y uno de ellos moría sin hijos, su hermano se casaría con la esposa de éste, o sea, con su cuñada.

Si unos hermanos viven juntos y uno de ellos muere sin tener hijos, la mujer del difunto no se casará fuera con un hombre de familia extraña. Su cuñado se llegará a ella, ejercerá su levirato tomándola por esposa, y el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto; así su nombre no se borrará de Israel. Pero si el cuñado se niega a tomarla por mujer, subirá ella a la puerta donde los ancianos y dirá: «Mi cuñado se niega a perpetuar el nombre de su hermano en Israel, no quiere ejercer conmigo su levirato.» Dt 25,5-7

A la muerte de Jesús, su hermano gemelo Tomás, y para cumplir la ley, tuvo que casarse con la mujer de su hermano. De esta manera se mantuvo la dinastía de David y su nombre no se borró de Israel.
En el evangelio de Felipe la Magdalena es llamada “compañera” (koinonós) de Jesús. Fue Tomás al casarse con Magdalena el nuevo “Maestro” de los “constructores de templos” de la dinastía de Jesús.

DESPOSYNI
La palabra desposyni viene del griego antiguo. Significa “del Maestro, del Señor” y era un estilo reservado exclusivamente a los de la misma familia de Jesús - descendientes de Jesús o de sus hermanos. Este nombre se reservaba exclusivamente a sus parientes carnales y, durante el primer siglo y medio, era un nombre enormemente respetado y estimado.

Eusebius, obispo de Cesárea (260-340 d.C.), registró que, al tiempo del Rey Herodes, el Grande, fueron oficialmente quemados documentos de registro genealógico relativos a la familia desposyni de Jesús, según instrucciones del Rey.

El historiador palestino del siglo II Hegesippus registró que, durante el reinado del emperador romano Dominiciano (81-96 d.C.) la ejecución de todos los herederos de desposyni fue ordenada por decreto imperial. Pero, aunque muchos fueran hechos prisioneros, algunos fueron sueltos. Hegesippus declaró: “Ellos se tornaron líderes de las iglesias porque habían nacido como prueba y testimonio y porque eran de la familia del Señor.”

El historiador Julius Africanus de Edessa, in Anatolia (160-240 d.C.), escribió que, siguiendo a los registros genealógicos de la familia de Jesús, quemados en el siglo I, “algunas personas más cuidadosas mantenían registros propios porque acordábanse de los nombres o los recuperaban en copias, y enorgullecíanse por preservar la memoria de su origen aristocrático. Estas personas eran conocidas como desposyni debido a su relación con la familia ‘del Salvador’.” Laurance Gardner

SANTO TOMAS, APÓSTOL

Celebra su fiesta en el santoral cristiano el 21 de diciembre, día del solsticio de invierno y una de las puertas del calendario romano del dios Jano, dios de los arquitectos antiguos.
A Tomás se le representa con una escuadra de madera, pués su oficio era el de arquitecto.
Santo Tomás es patrono de constructores, arquitectos, jueces y teólogos, todos ellos oficios de autoridad.

Tomás, el Maestro de los “Arkhitekton” de la estirpe de David.

© Carlos Sánchez-Montaña

(1) La ciencia Sagrada
“La Ciencia Sagrada de los Magos parece haber sido la nodriza o la madrina de todas las fuerzas intelectuales, la Llave de todas las oscuridades divinas y la reina absoluta de la sociedad en aquellas épocas en que estaba reservada exclusivamente para la educación de los -arkhitekton-. Concilió los principios de todas las ciencias y de todo progreso intelectual humano en los osados cálculos de Pitágoras. Para esta ciencia, dijo la multitud, no existe nada imposible; gobierna los elementos, conoce el lenguaje de las estrellas (astrología antigua) y dirige los cursos planetarios…ella dispone de todas las formas y distribuye la belleza o la fealdad; con la vara de Circe…y puede conferir riqueza a sus adeptos mediante la transmutación de los metales y la inmortalidad mediante su quintaesencia o elixir compuesto de oro y luz. Tal fue la Ciencia Sagrada de los Magos desde Zoroastro a Manés, desde Orfeo a Apolonio de Tyanna…” -Eliphas Levi

ENLACES RELACIONADOS

9.11 y “Gemini” de da Vinci

-El Evangelio de Tomás
-El enigma de Vitruvio
-Arkhitekton, el obrero del Primero
-El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga
-¿Por que Santiago viene a la Gallaecia?
-Introducción a la Ciencia Sagrada
-Biografía de Leonardo Da Vinci
-IANVS, Vigilante del equilibrio del universo
-La Biblioteca Vaticana
-Marsilio Ficino

EstriasBook VirgenesPlanetas EspacialCosmicoCometaGalaxiaGalaxiasEclipsesMarcianosUniversosExploradores VisitantesDesconocidoDesconocidosExplorarTiempoTiempos CosmicosPlutonNaveganteestres

Posted by marcas_c in 08:48:38 | Permalink | No Comments »